jueves, 15 de julio de 2010
Cinco letras, dos palabras
Parece tan simple, pero es tan difícil decirlas, que cuando por fin salen de entre tus labios, se sienten tan bonito que sacan mi mas amplia sonrisa.
Se acelera el pulso, me transpiran las manos mas de lo normal y me lleno de sudor.
Dos consonantes, tres vocales. Dímelas en un susurro o en una canción, dímelo de la forma que quieras, pero solo si salen de tu corazón.
¡Cortito y patético!
miércoles, 14 de julio de 2010
Infierno: cupos limitados
Etapa de dudas existenciales, coincidencias quizá, inseguridades tal vez. Lo cierto es que me sentí engañado como cuando era un niño y me pregunté ¿por que quieren convencernos todo el tiempo de que el cielo es mejor que el infierno? de que debemos ir hacia arriba y no abajo, ¿a caso no quieren que vallamos?. Quizá el cielo sea tan aburrido como lo es para mi una carrera de galgos, o peor aun; y claro, en cambio allá abajo puede que estén a puro disfrute, pero los espacios son reducidos y no pueden permitir que se les rebalse de gente ¿o no?, tenían que lograr que no quisiéramos ir y vaya que lo han logrado.
De todas maneras no se si me animo a elegir, no se si pongo las manos en el fuego como muchos dicen... ustedes piénsenlo.
La casa se reserva el derecho de admisión, El Demonio.
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martes, 22 de junio de 2010
Cántame tus páginas
Tengo esto dando vueltas por mi cabeza desde hace semanas y surgió mientras leía el último libro que compre: “El Nombre del Viento”, donde cuenta de canciones tan hermosas que pueden conquistar el corazón más frío que pueda tener una mujer o hasta hacer cantar al viento. Cada acorde parece mágico e irrepetible que casi puedo tararear la melodía en mi cabeza, pero casi… ¡quiero escucharlas!
Se que es parte de la mística de un libro, dejar volar la cabeza a través de las múltiples descripciones, pero no, protesto.
Muero por oír las cuerdas de ese laúd, esas voces a dúo, todo eso y más. Estoy seguro que a mas de uno se le cruzó por su cabeza, ¿o me equivoco?
Se que es parte de la mística de un libro, dejar volar la cabeza a través de las múltiples descripciones, pero no, protesto.
Muero por oír las cuerdas de ese laúd, esas voces a dúo, todo eso y más. Estoy seguro que a mas de uno se le cruzó por su cabeza, ¿o me equivoco?
martes, 4 de mayo de 2010
Siete mil luciérnagas
Son como luces en medio de la oscuridad,
Que desde lejos veo acercarse lentamente.
Van alumbrando a su paso mi camino,
Pero ellas siguen el suyo.
Enciendo mi linterna con cautela,
Y trato de hacerme pasar por una de ellas.
Pero su energía es natural, no se agota,
Nunca dejan de brillar.
Mi idea era fija, ingenua pero fija.
Es que tengo que golpearme para entrar en razón.
Así somos, orgullosos, pero por mas superiores que nos creamos,
Nos manejamos por instinto.
Es que ya puedo seguir tu rastro a kilómetros,
No dejes de alumbrar mi camino.
Si tu vuelas, voy planeando por detrás,
Dame ese empujón que me hace falta para despegar.
Que desde lejos veo acercarse lentamente.
Van alumbrando a su paso mi camino,
Pero ellas siguen el suyo.
Enciendo mi linterna con cautela,
Y trato de hacerme pasar por una de ellas.
Pero su energía es natural, no se agota,
Nunca dejan de brillar.
Mi idea era fija, ingenua pero fija.
Es que tengo que golpearme para entrar en razón.
Así somos, orgullosos, pero por mas superiores que nos creamos,
Nos manejamos por instinto.
Es que ya puedo seguir tu rastro a kilómetros,
No dejes de alumbrar mi camino.
Si tu vuelas, voy planeando por detrás,
Dame ese empujón que me hace falta para despegar.
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sábado, 13 de marzo de 2010
Cazuelitas de ciervo
- Buenas noches, ¿que van a servirse?
- Dos cazuelitas de ciervo por favor y un vino de la casa.
Desde la mesa del lado escuchaba el pedido de la pareja de veteranos al mismo tiempo que mi estomago se hacia un nudo y se retorcía. De pronto la noche se me hizo día, el restaurante, ahora era un hermoso bosque con el otoño recién entrado por el que corría un joven ciervo dando saltitos cortos con su imponente y elegante figura.
Otra imagen se vino a mi cabeza, estaba frente a la señora del sombrero rojo y el camarero me preguntaba si acompañaría con algo mi cazuela.
- Claro, unas naricitas de bambi fritas.
- A sus órdenes.
Se marchaba por el pasillo mientras la veterana me sonreía y otra vez volví al revuelo de estómago que me hacía retorcer en la silla. Había entrado en trance o eso creía.
Fue cayendo la tarde en el bosque cuando se oyó un sonido fuerte y seco, acompañado por el que ocasionó el desplome del animal y ya no se oyeron los golpeteos en la tierra seca, ni el chasquido de las hojas al quebrarse.
- ¡la cuenta por favor!
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domingo, 28 de febrero de 2010
Las "Vacas" vuelan
A quien me afirmó alguna vez que las vacas no volaban,
quiero decirle que estaba muy equivocado.
Aunque de más esta decir, que hay quienes se toman esto muy a pecho
o con demasiada calma, para no caer en palabras vulgares.
Como sea, mis vacas si lo hacen y con mucho énfasis.
Son solo quince y desde que las tengo, no hacen otra cosa,
por que ni se reproducen, ni se detienen a pastar,
desde pequeñas su sueño siempre fue el de volar.
Y así es, por que las quiero, cuido de ellas todo el año,
teniendo la esperanza que se reproduzca mi rebaño.
Eso si, que nadie toque a mis fieles vacas,
que este granjero celoso no entiende razones cuando se las sacan.
sábado, 20 de febrero de 2010
¿Cómo se hace para no pensar?
Es algo que no me enseñaron en la escuela, ni se aprende por la calle, pero que tenia por seguro hacer en estas dos semanas que pasaron.
- No voy a pensar en nada. Me dije.
- Un largo año necesita su merecido descanso, para retomar con calma y firmeza.
Si, esto lo pensaba dos semanas antes, es más, podía asegurarlo.
Sin embargo no fue tan así, pero al pensarte me di cuenta que había sonreído mas en una quincena que en el ultimo semestre, hasta me duelen las comisuras de los labios.
Y sigo haciéndome la misma pregunta que al comienzo, pero ahora con una sonrisa en mi rostro.
- No voy a pensar en nada. Me dije.
- Un largo año necesita su merecido descanso, para retomar con calma y firmeza.
Si, esto lo pensaba dos semanas antes, es más, podía asegurarlo.
Sin embargo no fue tan así, pero al pensarte me di cuenta que había sonreído mas en una quincena que en el ultimo semestre, hasta me duelen las comisuras de los labios.
Y sigo haciéndome la misma pregunta que al comienzo, pero ahora con una sonrisa en mi rostro.
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